martes, 12 de diciembre de 2017

Especial: Recomendados Hay Festival 2018 (Borrador)




Hola a todos, como todos los años, suelo hacer un post con recomendaciones del Hay Festival, normalmente antes de que inicie cada edición. Pero muchísimas personas me la han estado pidiendo desde que salieron disponibles las boletas, desde el 9 de diciembre, y entiendo el por qué de la urgencia, porque se agotan. Así que a continuación comparto, de forma muy escueta jejeje pero práctica (ya después lo haré en un post más organizado), las que para mí son las más interesantes. Comentaré una que otra cosa que me parece interesante de algunos recomendados.

Para que tengan una guía los que van a comprar, o los estudiantes que necesitan seleccionar algunos eventos. Este texto lo había mandando a mis amigos del Club de Lectura, pero cuando mucho más gente y seguidores de mis páginas me seguían preguntando por los recomendados, decidí sacarlo como post anticipado de mi blog. Así que espero les sirva:


Esta es la página para comprar (dar click abajo donde dice programa a la venta):
http://boleteria.gematours.co/hayfestival/?id=73

compra: http://boleteria.gematours.co/hayfestival/programa?id=73&tp=1&la=es


(Ojo con las que pongo con resaltador. Especialmente las que tienen que ver con literatura):


[4] 12:30 - 13:30. Jueves, 25 de Enero 2018. UNIBAC.
Bogotá39-2017. Violencias. Giuseppe Caputo, Jesús Miguel Soto y Luciana Sousa en conversación con Marta Orrantia


[6] 15:30 - 16:30. Jueves, 25 de Enero 2018. Hotel Sofitel (Salón Santa Clara).
El futuro de la edición. Michael Bhaskar


[7] 15:30 - 16:30. Jueves, 25 de Enero 2018. CFCE (Salón del Rey).
La novela como historia. García Márquez, Barranquilla y el Carnaval. Eduardo Posada-Carbó con Juan Esteban Constaín


[8] 15:30 - 16:30. Jueves, 25 de Enero 2018. UNIBAC.
Pilar Quintana en conversación con Jorge Eduardo Espinosa


[9] 17:30 - 18:30. Jueves, 25 de Enero 2018. Teatro Adolfo Mejía.
Sergio Ramírez  en conversación con Juanita León y Jaime Abello
(Reciente premio Cervantes)


[13] 19:30 - 20:30. Jueves, 25 de Enero 2018. Teatro Adolfo Mejía.
Julieta Venegas en conversación con Brenda Lozano


[20] 09:30 - 11:00. Viernes, 26 de Enero 2018. Cinecolombia Plaza Bocagrande (Sala 1).
Proyección de El Inca. Película presentada por Ignacio Castillo


[25] 11:30 - 13:00. Viernes, 26 de Enero 2018. Cinecolombia Plaza Bocagrande (Sala 1).
Proyección de Amazona. Película presentada por su directora, Clare Weiskopf


[25B] 11:30 - 13:00. Viernes, 26 de Enero 2018. Cinecolombia Plaza Bocagrande (Sala 2).

Proyección de Ciro y Yo. Película presentada por su director, Miguel Salazar



[31] 15:30 - 16:30. Viernes, 26 de Enero 2018. Hotel Sofitel (Salón Santa Clara).
Fiona Mozley y Lisa McInerney en conversación con Peter Florence


[34] 17:30 - 18:30. Viernes, 26 de Enero 2018. Teatro Adolfo Mejía.
J.M. Coetzee en conversación con Soledad Costantini



[39] 19:30 - 20:30. Viernes, 26 de Enero 2018. Teatro Adolfo Mejía.
Elogio del olvido. David Rieff en conversación con Rodrigo Pardo


[40] 19:30 - 20:30. Viernes, 26 de Enero 2018. Hotel Sofitel (Salón Santa Clara).
Dinaw Mengestu en conversación con Peter Florence



[41] 19:30 - 20:30. Viernes, 26 de Enero 2018. Casa Museo Rafael Núñez.
Mitos de la colonización. Enrique Serrano y Juan Esteban Constaín en conversación con Juan Merino
(Interesante lo que tienen que decir dos de los escritores que usan la historia en sus novelas)


[49] 12:30 - 13:30. Sábado, 27 de Enero 2018. Teatro Adolfo Mejía.
Nadya Tolokno en conversación con Luke Harding


[50] 12:30 - 13:30. Sábado, 27 de Enero 2018. Hotel Sofitel (Salón Santa Clara).
Andrea Marcolongo en conversación con Juan Esteban Constaín


[51] 12:30 - 13:30. Sábado, 27 de Enero 2018. CFCE (Salón del Rey).
Bogotá39-2017. Escritura desplazada. Gonzalo Eltesch, Carlos Fonseca, Sergio Gutiérrez Negrón y Samanta Schweblin en conversación con José Hamad
(De este grupo me interesa mucho la joven escritora argentina Samanta Schweblin, que leeremos el próximo año en el ciclo del Club de Lectura de Mujeres Escritoras de latinoamerica, clásicas, del boom y contemporáneas)


[57] 17:30 - 18:30. Sábado, 27 de Enero 2018. Teatro Adolfo Mejía.
Doris Salcedo en conversación con Juan David Correa


[58] 17:30 - 18:30. Sábado, 27 de Enero 2018. Hotel Sofitel (Salón Santa Clara).
Yaa Gyasi en conversación con Peter Florence
(Escritora africana de la generación de Adichie, yo la estoy leyendo ahora mismo, y su novela Volver a casa, me ha gustado... ya les contaré más)


[60] 17:30 - 18:30. Sábado, 27 de Enero 2018. CFCE (Patio).
La nueva educación. Cesar Bona en conversación con Carlos Sánchez



[61] 17:30 - 18:30. Sábado, 27 de Enero 2018. UNIBAC.
Últimas novelas. Juan Cárdenas, Renato Cisneros y Samanta Schweblin en conversación con Camilo Hoyos


[62] 19:30 - 20:30. Sábado, 27 de Enero 2018. Teatro Adolfo Mejía.
Salman Rushdie en conversación con Juan Gabriel Vásquez

[64] 19:30 - 20:30. Sábado, 27 de Enero 2018. CFCE (Patio).
Cine y literatura. Guillermo Arriaga en conversación con Marianne Ponsford


[67] 10:30 - 11:30. Domingo, 28 de Enero 2018. Teatro Adolfo Mejía.
Cervantes y Shakespeare. Carmen Boullosa, Valeria Luiselli y Salman Rushdie en conversación con Margarita Valencia
(Acá me interesa y mucho, la joven escritora mexicana, Valeria Luiselli, que también leeremos el próximo año en el ciclo del Club de Lectura de Mujeres Escritoras de latinoamerica, clásicas, del boom y contemporáneas... y Rushide por supuesto)


[69] 10:30 - 11:30. Domingo, 28 de Enero 2018. CFCE (Salón del Rey).
La música como expresión política. Carmen Pardo y Valter Hugo Mãe en conversación con Camilo Hoyos


[72] 12:30 - 13:30. Domingo, 28 de Enero 2018. Hotel Sofitel (Salón Santa Clara).
El futuro de la lectura. Charles Dantzig y Michael Bhaskar en conversación con Marianne Ponsford

[73] 12:30 - 13:30. Domingo, 28 de Enero 2018. CFCE (Salón del Rey).
Cuentos memorables. Magela Baudoin, Luis Noriega, Alejandro Morellón y Guillermo Martínez en conversación con Juan Merino
(Interesante, los ganadores del premio del cuento GABO, entre ellos el más reciente ganador, Alejandro Morellón)


[74] 12:30 - 13:30. Domingo, 28 de Enero 2018. UNIBAC.
Sobrevivir a la infancia. Gloria Susana Esquivel, Sara Mesa y Valter Hugo Mãe en conversación con Guido Tamayo

[75] 15:30 - 16:30. Domingo, 28 de Enero 2018. Teatro Adolfo Mejía.
El universo en tu mano, una guía visual hacia el Big Bang. Christophe Galfard


[76] 15:30 - 16:30. Domingo, 28 de Enero 2018. Hotel Sofitel (Salón Santa Clara).
Libros favoritos: autoras clásicas y contemporáneas. Azriel Bibliowicz, Alonso Cueto, Geoff Dyer, Yaa Gyasi, Dinaw Mengestu, Edurne Portela, Eloy Tizón y Juan Gabriel Vásquez en conversación con Carolina Robino
(Este está interesante, además de los panelistas, porque se hablara de escritoras mujeres)


[82] 17:30 - 18:30. Domingo, 28 de Enero 2018. CFCE (Salón del Rey).
Bogotá39-2017. La era de los desastres. Carlos Manuel Álvarez, Valeria Luiselli, Eduardo Plaza y Valentín Trujillo en conversación con Max Seitz


[86] 19:30 - 20:30. Domingo, 28 de Enero 2018. CFCE (Patio).
Retos del cine en América Latina. Ignacio Castillo, Miguel Salazar y Clare Weiskopf en conversación con Sergio Dahbar




Otros:

[2] 12:30 - 13:30. Jueves, 25 de Enero 2018. Hotel Sofitel (Salón Santa Clara).
Adolescentes. Nando López y Jenny Valentine en conversación con Carlos Sánchez Lozano


[36] 17:30 - 18:30. Viernes, 26 de Enero 2018. Casa Museo Rafael Núñez.
Daniel Samper Pizano en conversación con Eduardo Posada - Carbó



[48] 10:30 - 11:30. Sábado, 27 de Enero 2018. UNIBAC.
Los nuevos nacionalismos. David Rieff, Carmen Boullosa y Sergio del Molino en conversación con María Elvira Samper


[27] 12:30 - 13:30. Viernes, 26 de Enero 2018. Hotel Sofitel (Salón Santa Clara).
Hablemos del silencio. Erling Kagge en conversación con Gabrielle Walker




Es todo por ahora! Que puedan conseguir las boletas que quieran. 





Alejandro Salgado Baldovino (A.S.B)





Dark (Serie de TV) Baran bo Odar y Jantje Friese (Netflix)

Baran bo Odar, Jantje Friese



Nueva serie distribuida por Netflix, con producción 100% alemana. Creada por el director suizo Baran bo Odar y el alemán Jantje Friese, su primera temporada es compuesta por 10 episodios, dirigidos por Baran bo Odar, un reconocido director alemán. Fue estrenada desde el 1 de diciembre de este año, y desde su estreno ha venido dando mucho de que hablar entre la crítica y el público.



Crítica de la serie Dark (Netflix)


Ambientada en la Alemania contemporánea, de hecho se adelanta un poquito (2019), la serie transcurre en Winden, una pequeña población en Alemania, con un espeso y abundante bosque, además de una atmósfera fría y oscura, que presenta el escenario ideal para la historia propuesta en la serie. La historia inicia con la desaparición de un joven, lo que alterará la normalidad de las familias de la población, que inician la búsqueda, algunos advierten la repetición de un mismo acontecimiento ocurrido 33 años antes (en 1986), y todo el drama se va reduciendo a la historia de cuatro familias (Kahnwald, Nielsen, Doppler, Tiedemann), con un curioso y oscuro pasado que las une de forma indeleble.



Crítica de la serie Dark (Netflix)


Abordé la serie por la ola de comentarios positivos, e intrigado por su comparación con series recientes, también de Netflix, como Stranger Things o The OA. El primer capítulo me pareció muy interesante, la propuesta está muy bien vendida, luego en el segundo y tercer capítulo encontré un pequeño estancamiento, debido a lo confuso de la trama, incursión de muchos personajes sin aparente relación, pero de alguna forma seguía siendo hipnótica. No fue hasta el cuarto capítulo, que todo empieza a esclarecerse notablemente, no de forma sencilla, la serie te da pistas y te ayuda para que no te pierdas, pero hay que estar muy atentos. 



Crítica de la serie Dark (Netflix)


Poco a poco, se va volviendo en algo más oscuro, más hipnótico, más profundo y más inquietante. Descubrimos que dentro de todo hay una interesante reflexión sobre el tiempo, sobre la creación, sobre la existencia, y sobre el mismo ser humano. Un misterio que abarca tres décadas (1953, 1986, 2019), con referencias históricas, por ejemplo, al accidente en la central nuclear de Chernóbil en el año 1986, curiosamente una de las épocas en que se detiene la serie a explorar acontecimientos, y donde de hecho existe otra planta nuclear en Winden. Vemos como los personajes aparecen en distintas épocas, y al inicio es difícil relacionarlos, pero con atención, y también con ayuda, anotar nombres y grabar rostros, se va dibujando una vieja trama, que al parecer hace alusión a una teoría de un famoso filósofo y pensador alemán. 



Louis Hofmann


De hecho, en cuanto a temas, alusiones y homenajes, creo que sobresale especialmente la figura de ese filósofo alemán,  Friedrich Nietzsche, y específicamente en su teoría del eterno retorno de lo mismo. No solamente a Nietzsche, sino a Hawkins, a la teoría de los agujeros negros, a la física cuántica, a filosofía, a astronomía e incluso a la metafísica. En su aspecto visual, cinematográfico y de estructura, hace una mezcla interesante, porque aunque al inicio me recordó mucho a “It” de Stephen King, su estética, la composición de planos y los encuadres son más herederos del cine de David Lynch, de Twin Peaks, Mulholland Drive, etc. Por lo que pueden ver, una interesante mezcla de temas tratados y estilos visuales y narrativos.



Crítica de la serie Dark (Netflix)


Observo que mucha gente se ha quejado de su oscuridad y pesimismo, pero bueno hay que tener en cuenta muchos detalles para entender precisamente esa atmósfera, especialmente al país y al lugar donde se hace. Que el bombardeo de series americanas y alegres no nos ciegue de mirar otros senderos tan reales, humanos y palpables. A mi personalmente me ha gustado mucho su ambientación, que también se apoya de la excelente música de Ben Frost, que se amolda perfectamente al ambiente visual y al universo confuso, desolador de sus mismos personajes. 

El reparto está muy bien, y es bueno identificarlos para poder hacer la relación entre los personajes, y quienes son respectivamente en el pasado. En este punto, me sorprende como se dedicaron a buscar actores con rasgos similares para ser más verídico el lazo filial. Los actores son alemanes, no muy conocidos por fuera, aunque ya conocía a Louis Hofmann (Land of mine), que interpreta a  Jonas Kahnwald, quien es además uno de los jóvenes promesas del cine alemán.




Crítica de la serie Dark (Netflix)



En síntesis, es una serie misteriosa, atrapante e hipnótica, que hace pensar y reflexionar al espectador sobre muchos temas trascendentales, mientras trata de desentrañar el universo interno de esas familias de Winden, y como sus vidas están relacionadas, su presente, pasado y futuro. Visualmente, estéticamente, técnica y cinematográficamente es impecable, por lo que hay un producto de calidad, y otro gran acierto de Netflix. No dejen de verla.


Psdta: Verla en idioma original (alemán) con subtítulos. Al principio como que la configuración es de hablada en español, pero se puede cambiar en las opciones.


Promedio 1era temporada:
8/10


Trailer de Dark





Alejandro Salgado Baldovino (A.S.B)







jueves, 7 de diciembre de 2017

Open. Memorias (Andre Agassi)

Andre Agassi



"Abro los ojos y no sé dónde estoy, ni quién soy. No es algo tan excepcional. Llevo media vida sin saberlo. Aún así, esta vez me parece distinto. Esta confusión me da más miedo. Es más total".
(Andre Agassi)

"El tenis utiliza el lenguaje de la vida: ventaja, servicio, falla, ruptura, amor... cada juego es una vida en miniatura." 

Andre Agassi.

Hace rato había comprado este libro de Andre Agassi, pero lo tenía en espera, así como otra larga lista. Y vaya sorpresa me he llevado. Desde sus primeras líneas, de verdad me pareció realmente muy bien escrito, y entiendo todos sus elogios. Además de ser amante del deporte, y del tenis especialmente (y seguidor de Agassi), ya había leído libros sobre deporte y deportistas, visto películas, etc. Pero tenía cierta resistencia, porque la mayoría de estos libros, además de ser narrados por un escritor fantasma, muchas veces no son auténticos. Pero con las memorias de Andre me he llevado una sorpresa.

Primero, hay que aclarar que tampoco Andre fue el escritor general de estas memorias, él mismo lo cuenta, lo detalla y agradece al final, la ayuda del escritor J. R. Moehringer, al que Andre se encontraba leyendo, y quedó fascinado por su también libro biográfico, “El bar de las grandes esperanzas”, que tuvo mucho éxito en su momento. Por lo que se hacen amigos y Andre lo contrata para que le ayude a plasmar sus memorias en papel. Y fue todo un acierto, y un largo proceso según cuenta él mismo. 

El libro, que cuenta con 30 capítulos, el primero que se llama “El fin”, seguido de 28 capítulos simplemente numerados con su respectivo número, y el capítulo final, titulado “El principio”, más los agradecimientos, que dedica una gran parte a su coescritor. En ese capítulo primero, “El fin”, corresponde al último torneo de su carrera, en el que se retiró profesionalmente: el Us Open 2006. Y recuerdo exactamente ese torneo y esa despedida de Agassi, por lo que me ha resultado fascinante saber todo lo que él estaba pensando y sintiendo en ese momento. Pero lo que más me sorprendió es la narrativa, muy bien lograda, llegando por momentos a ser un thriller deportivo, por lo emocionante de las descripciones de las jugadas, un thriller y drama psicológico, una especie de novela de iniciación, una novela sobre la infancia, sobre la vanidad, sobre el deseo, sobre la infelicidad, sobre el amor, sobre la amistad y sobre llegar a treguas con la vida, con el pasado y con el mismo ser.

Muchos de nosotros seguramente tenemos historias increíbles, pero no todos pueden traducirla en palabras, y expresarlas en una buena narración. La escritura del libro es hipnótica, honesta, íntima, personal, y es increíble conocer los detalles técnicos y estratégicos de uno de los tenistas más inteligentes, técnicos y estratégicos del circuito. Por su mismo entrenamiento desde pequeño con su padre, quien lo entrenaba con una máquina que Andre llamaba, "El dragón", porque era un aparato que disparaba pelotas a una gran velocidad. Andre le tenía miedo, y fue una de las razones que originaron su odio por el tenis. Pero también sabemos que su característica deportiva, ser un gran devolvedor de servicios, en parte la adquirió por su entrenamiento de niño con su padre y el Dragón. Andre nunca tuvo un servicio muy potente, con el tiempo lo mejoró, pero sus mejores habilidades eran como devolvedor y hacer correr a sus rivales. Quedé fascinado, y prácticamente sorprendido con su primer capítulo, y se mantiene el ritmo y la emoción hasta el final. Quizás con alguno que otro capítulo que extienden mucho algunas escenas, que quizás eran innecesarias. 

Particularmente los capítulos dedicados a su infancia son muy buenos y dan mucha claridad sobre los siguientes, y sobre los dramas y traumas que tuvo el tenista en su vida. La relación con su padre, que como en la mayoría de casos, es una relación difícil, dolorosa, pero que a la vez tiene momentos muy bellos, sobre todo cuando Andre logra el tan anhelado sueño del éxito profesional en el tenis. También es interesante conocer lo que hay detrás de su constante y eterna afirmación de que toda la vida odió el tenis. Su adolescencia como chico rebelde, abandono del colegio, sus peinados, su ropa para jugar los campeonatos, como se fue convirtiendo en una estrella, incluso antes de ser un gran tenista. Siempre tuvo talento, pero al inicio no estaba muy concentrado, era inseguro, y su imagen opacaba su tenis, lo que le reprochaban varios colegas.

Además de la familia, la fama y su carrera, hay un tema primordial para Andre, y todos los tenistas, que es la amistad y el equipo. En Andre, y él lo reconoce, se encontró con distintas personas en su vida, que lo guiaron en el camino, que sustituyeron la imagen paterna de su padre, que le dieron apoyo y seguridad. Nick, Brad, y sobre todo su inseparable y grandulón amigo, Gil. 

Andre tuvo una carrera que se extendió por 21 años, desde 1986 hasta el 2006, donde fue número uno del mundo, y logró 8 títulos de Grand Slam.

Además de su historia personal e íntima, es muy divertido e interesante conocer sobre otros aspectos de su vida, con muy buenas anécdotas e historias. Su desenvolvimiento en los torneos, su relación con Brooke Shields, los problemas con el cabello, que tiene una historia muy sorprendente, porque es una revelación del tenista sobre un drama del tenista que nunca tuvimos noticia. Y como transcurrió su relación con la gran tenista Stefanie “Steffi” Graf, que fue al tiempo como la reunión de dos almas gemelas que se conocieron en un momento justo y que se complementaban muy bien. 

Claramente, como amantes del tenis, también tenemos historias sobre sus partidos y sus conocidas rivalidades, con Connors cuando aún era muy joven, con Becker, Lendl, Courier, Chang, y por supuesto su gran rival, Pete Sampras. Y también, sus primeros encuentros con las dos grandes leyendas que dominarían el tenis en los próximos años y actualmente, Roger Federer y Rafael Nadal. Agassi describe y augura la grandeza de ambos deportistas cuando eran aún muy jóvenes. 

Es increíble descubrir cómo Agassi pudo haber logrado muchos más triunfos, y ser aún más grande de lo que fue, pero también vemos como en un deporte como el tenis, la mentalidad, la confianza y la parte psicológica es tan importante. Muchas veces más importante que la parte técnica y el talento. Y Agassi era un buen lector de sus oponentes, por eso la descripción sobre sus rivales, sobre su juego, y sobre el tenis en general, no tienen desperdicio. 

La novela retrata toda su vida, hasta la construcción del Agassi College Preparatory Academy, en su natal Las Vegas, que para él es una de sus grandes obras. Curiosamente un chico que abandonó la escuela y siempre renegó de los estudios, crea un centro de aprendizaje una gran escuela para ayudar a los jóvenes de escasos recursos. Porque esa fue otra de las enseñanzas que le dejó la vida a Andre, y la comparte con nosotros. El dar y compartir con los demás, sus riquezas, su conocimiento y su vital apoyo. 

Sin dudas, unas memorias muy emotivas, donde transcurrimos todas las emociones como ya he mencionado, y casi todo muy bien escrito y detallado. Con un título muy bien puesto, “Open”, porque en realidad sentimos que el ser humano se abre ante nosotros, mostrándonos sus virtudes pero también sus múltiples defectos, se trata sin piedad por momentos y se auto crítica constantemente. Eso lo hace mucho más valioso y admirable, porque habla de lo que no todo el mundo se atreve a hablar en unas memorias, y en este caso, de un deportista que llegó a ser también una celebridad del mundo del entretenimiento, es muy valioso. Una buena lectura, que vale la pena, para los amantes y no amantes del tenis.  


7/10



Alejandro Salgado Baldovino (A.S.B)

jueves, 30 de noviembre de 2017

Tan poca vida (Hanya Yanagihara)

Hanya Yanagihara



“Tan poca vida” es uno de los últimos intentos de escribir la “gran novela americana”, ese gran anhelo de varios escritores norteamericanos, que precisamente buscan componer una obra ambiciosa, extensa, realista y trascendente, que capture el espíritu de una época, y sirva de testimonio para desentrañar la naturaleza y esencia de la sociedad. Esta novela, además, cuenta con el apoyo de la crítica y el público. “Moby Dick” de Herman Melville, fue una de las grandes novelas referentes para construir este concepto, una novela que construye todo un universo épico a través de una historia con paisajes reconocibles, que desentraña los más oscuros y luminosos recovecos del ser humano. Lo curioso de este concepto, además de sus ya mencionados cánones estéticos, es que ha sido monopolizada por hombres, y el último que se menciona que ha alcanzado el logro, es el excelente escritor Jonathan Franzen. Pero hasta hace pocos años que se han mencionado a algunas escritoras como candidatas a escribir la gran novela americana, una de ellas, Donna Tartt, con sus ambiciosas novelas, como El Jilguero, el cual reseñé en este blog, comparto el link a continuación:

El Jilguero (Dona Tartt) 
Libertad (Jonathan Franzen)

Una de las últimas mujeres que se ha postulado para esta hazaña, es la escritora estadounidense, nacida en Los Ángeles, pero con padres de ascendencia hawaiana y asiática, Hanya Yanagihara. Y el título: Tan poca vida o A Little Life, publicada por primera vez en el 2015, y editada al idioma español entre el 2016 y 2017. Y esta novela, cumple con varios de los puntos para ser una aspirante a gran novela americana, aunque ya hay otros grupos que la han catalogado como la gran novela gay de las últimas décadas, y aunque en general no me gustan mucho las etiquetas, sobre todo cuando segmentan y minimizan la dimensión de una obra, son válidas. A continuación, hablaré de la novela, y en ese proceso iré abordando varios de los puntos mencionados anteriormente. Iniciando con un resumen general: la novela me ha gustado, me la devoré completa en menos de una semana, y como he percibido en varias candidatas a ser catalogadas Grandes Novelas Americanas, tiene el defecto de que no es una novela perfecta, tiene pequeños lunares, páginas de más que pueden ser prescindibles y pudieron pulirse en una edición, redundancias y descuidos en los tratamientos de algunos personajes… Pero a pesar de estos y otros detalles negativos, como me ha pasado con otras novelas de igual dimensión, son novelas que sobreviven a la lectura, por esos aciertos, grandes aciertos que logran en su travesía. Trataré explicar esto con más detalles a continuación: 

Lo primero que resalto de la novela en forma general son dos aspectos en los que se mantiene toda la trama, la parte física y la parte psicológica. 

En cuanto a su aspecto narrativo, me gusta mucho la alternación entre las perspectivas de las voces narrativas que se intercalan de forma muy hábil para contarnos una historia que trasciende casi 50 años, más los que transcurren y se narran en forma de flashbacks sobre sus respectivas infancias y sobre el pasado de otros personajes. Me sorprende el uso de la tercera persona, que se dedica a explorar las perspectivas de todos los personajes, en ocasiones sobre un mismo hecho o escena, hasta en momentos tomar la habitual distancia y centrarse en todos al tiempo. Como por ejemplo, cuando una de las voces narradoras o focos de la perspectiva narración no es ninguno de los 4 personajes principales (los amigos), sino Harold, el académico/abogado que llega a mantener una relación cercana con Jude. Cuando estamos leyendo la versión de Harold, se presenta en forma de misiva, como si fuese una larga carta que él ha mandado probablemente a Willem, hablando sobre Jude, aludiendo a hechos pasados, por lo que vemos como se juega también con el tiempo. Y por supuesto, los momentos en primera persona que ayudan a profundizar más en la psicología de los personajes. Y esa es una de las virtudes de la novela, la increíble introspección, disección y análisis en la mente de los personajes, que en esta novela especialmente, se dedica a la inspección de la mente de la figura masculina. Aunque la autora es una mujer, sorprende el alcance que logra y el nivel de veracidad en diseccionar y exponer aspectos de la psicología y la intimidad masculina, en distintos aspectos y épocas de su vida, en especial entre los 20, 30 y 40 años. No resulta raro, cuando en una entrevista la autora confirma que los hombres le generamos una mezcla de ternura y lástima, en el aspecto de lo represivos que hemos estado históricamente en expresar nuestros sentimiento y emociones, bajo la figura machista y patriarcal que no nos permite demostrar debilidad. Este aspecto la autora lo trata muy bien, porque como efectivamente las emociones de los hombres son en su mayoría guardadas, ella tiene que ahondar en los pensamientos, y en su narración los personajes masculinos transmiten y recorren con silencios los pasajes de sus vidas, aunque sean los más íntimos amigos. Como es el caso de la novela, que uno de sus temas es precisamente el abordaje de la amistad masculina. ¿Hasta dónde llegan los límites de la demostración de afecto? ¿Hasta dónde expresamos lo que en realidad pensamos? ¿Qué escondemos? ¿Qué callamos? ¿Qué preferimos no preguntar? Son varias de las preguntas que se tratan de responder. Y en este punto ya tenemos en cierta forma el sentido de capturar el espíritu de una época, aunque aquí no se reduce a una época sino al mismo mito universal de la masculinidad.  

La autora hace un repaso casi que real y eficaz sobre los problemas y contradicciones de los hombres entre los 20 hasta pasados los 40 años. Los miedos, las presiones sociales, los anhelos, cómo cambian nuestros objetivos de vida y nuestra forma de ver y asumir la vida. Y vale la pena recalcar de los hombres en general, sin importar su condición o preferencias sexuales, sea heterosexual, homosexual o bisexual, porque entre los personajes de la novela varían las opciones y encontramos reflejados dentro del mismo grupo de amigos a esta variedad. Me sorprendió la cantidad de detalles que en realidad te permiten identificarse con sus personajes, así en algunos casos no sean iguales a ti, pero encuentras momentos, escenas que te dejan desnudo ante la mirada y la prosa de la autora.

Es así, como a través de 7 grandes capítulos, distribuidos en 1.004 páginas (800 en su versión en inglés), la autora nos sumerge en un largo, doloroso, emotivo, reflexivo y catártico viaje. Su primer y su último capítulo tienen el mismo nombre: Lispenard Street. Y aquí entramos en otro aspecto, que es el de los paisajes reconocibles desde el punto de vista geográfico. Lispenard Street es un sitio real, dentro de la ciudad de Nueva York, que está señalizado y corresponde a un edificio en el barrio Tribeca en Manhattan. Y es claramente un lugar importante, porque es el primer edificio donde viven dos de los personajes principales de la novela en sus tiempos de universidad, y donde se reúnen y convergen varios momentos con sus otros amigos. El siguiente capítulo, “El Posthombre”, se centra y sigue desvelando la amistad de los cuatro amigos, Willem, JB, Malcolm y Jude, pero que va centrando la importancia de uno de ellos, Jude. Willem es un joven actor de ascendencia europea, que perdió a sus padres muy joven, se forja con esfuerzo, con el tiempo logra el éxito en su profesión, y es el compañero de piso de Jude en Lispenard Street. JB, es un artista y fotógrafo afroamericano, es abiertamente gay, y según los datos revelados de su familia se puede inferir que representa la clase media acomodada, o los llamados pequeños burgueses. Malcolm es arquitecto, siguiendo su tradición familiar, su familia es rica. Y Jude, no voy a contar muchos detalles sobre él, sólo generalidades, es un joven que tuvo una infancia y adolescencia muy difícil, pero logra también salir adelante y convertirse en un importante abogado. Entiendo que a algunas personas les puedan parecer personajes muy estereotipados, pero hay algo que tenemos que tener en cuenta, para no caer al tiempo en una apreciación banal, y es que estamos en Nueva York. Y aquí vuelvo a mencionar otro de los puntos que la autora trata en su novela, y es capturar cierto espíritu juvenil retratado en los miles de jóvenes que llegan a Nueva York a cumplir sus sueños, el sueño americano. Por esto, no es raro ver a personas que sean atractivas físicamente, quienes precisamente se mueven bajo el mundo cultural y artístico de la ciudad. Es cierto que todas las personas merecen que su historia sea contada, pero para eso tenemos la variedad de novelas, autores y perspectivas. Por lo tanto, la parte de los personajes en esta novela, para mí fue muy efectiva, hay personajes que logran una gran profundidad, y quizás el punto negro sea que quizás algunos de los principales quedan relegados en cuanto a tratamiento y profundidad. Pero siguiendo con el nombre de los capítulos, luego del Posthombre, viene “Retoques”, que es una analogía al trabajo de Willem como actor, precisamente cuando en una escena lo están maquillando antes de salir a escena, dándole los retoques, pero al tiempo nos habla del maquillaje o la máscara con que a diario pasean todas las personas, y se sigue ahondando en sus personajes. Luego viene, “El axioma de la igualdad”, uno de los capítulos más famosos del libro, he visto que muchas personas se tatúan el nombre en los brazos, y es un capítulo donde le damos la gran bienvenida al dolor, se van desvelando más detalles del pasado de Jude, y los fantasmas que retoman en el presente. Luego seguiría, “Los años felices”, que creo que es el capítulo más extenso, con casi o más de 300 páginas, es otro capítulo memorable y en muchos momentos magistral porque siguen las revelaciones, ocurre algo que el lector viene deseando desde hace muchas páginas atrás, pero el título en un poco engañoso, porque el dolor nunca se va. El penúltimo capítulo se titula, “Querido camarada”, en referencia a una película de Willem, y finalmente, nuevamente en Lispenard Street, en Nueva York.  



Lispenard Street



Como ya había mencionado, me parece que captura parte del espíritu de Nueva York, la de los jóvenes que buscan sus sueños, la mezcla de clases, de personalidades, la fauna humana que se diluye y converge en la Gran Manzana. Es cierto que en algún momento todos alcanzan el éxito, algunas veces momentáneo y otros más duraderos. Es una disección que sirve al tiempo para mostrar algo más general, los sentimiento humanos, y cómo varían de acuerdo a la condición, la clase, entre otros aspectos, porque aún así, cada uno de ellos es diferente y asume su vida de distinta forma. Y aunque todos los personajes no tienen el nivel de profundidad, ni la novela se dedica ahondar tanto en cada uno de ellos, por lo que nos pueda parecer que algunos no están bien dibujados, también hay que reconocer que en el transcurso de la novela sabemos que el centro de la historia es Jude. Y que todo se va a centrar en él, incluso los otros personajes, aunque tengan sus momentos de intimidad y conozcamos más de ellos, todo va a girar en torno a la figura de Jude y su relación con ellos. 

Ya he hablado del aspecto psicológico del libro, pero decía que también es físico, y lo es, porque es un libro muy doloroso, y el cuerpo es parte fundamental de la narración. Aquí vuelve a entrar el personaje tan bello, oscuro, complejo, y en palabras de la propia escritora, un poco extremo intencionalmente que ha construido, el personaje de Jude. La encarnación del dolor, del sufrimiento, la destrucción, la superación y la misma impotencia ante los traumas del pasado. Sé que muchas de las críticas al libro, es el personaje de Jude, por todo lo que sufre y todo lo que le pasa. Pero honestamente, lo que me quedó a mí de Jude no fue todo lo que le pasa, eso es un elemento que la autora ha confesado que de forma intencional quiso retratar un ejemplo extremo al que le sucedieran tantas cosas, aunque incluso acá tengo una objeción, porque la realidad siempre supera a la ficción, y sólo hay que leer o ver las noticias todos los días para comprobar que hay incluso casos peores. Pero lo que venía diciendo, yo no me quedé con todo lo que le pasa, lo que más me impresionó de Jude es su construcción psicológica, su estructura de pensamiento, y todas las reflexiones internas, porque en efecto, aunque es el personaje central, es quien más calla. Llegamos a sentirnos incluso impotentes de la poca información que llegamos a tener de él en cierto momento, y como seguimos las suposiciones y teorías de sus amigos, de Willem, y de las personas que se vuelven cercanas a él. Incluso puedo decir que me identifiqué con Jude en varios aspectos, sin necesidad de haber pasado por lo mismo que él. Sino en la forma de pensar, de asimilar sus miedos e inseguridades. Su forma de percibir y observar. Incluso su forma de auto sabotaje. Pero para entender un poco más al personaje de Jude, lo que le sucede y sus circunstancias, no es necesario haber vivido lo que él vivió, pero si documentarse un poco y conocer distintas experiencias parecidas, porque la violación desde que eres niño deja una marca de por vida. Recientemente lo pude leer, desde la experiencia del pianista James Rhodes, con su libro Instrumental”, (que también se encuentra reseñado en este blog) (http://asbvirtualinfo.blogspot.com.co/2017/02/critica-libro-instrumental-james-rhodes.html), donde hace un crudo retrato de sus abusos y de su posterior infierno en vida. Creo que la visión de Jude, de cómo se ve a él mismo tan manchado, deformado y sucio, es algo real, es un auto sabotaje continuo y el firme convencimiento de que nunca podrá ser feliz, y sentirse estresado de que cuando está feliz, en saber que en cualquier momento va a terminar y se van a decepcionar de él, a conocerlo de verdad. Ese temor constante y eterno autoflagelamiento, tanto psicológico como físico, es muy real en este tipo de casos. Por lo que, en muchas ocasiones lo que estamos viendo, desde la perspectiva de Jude, es esa concepción mental que transforma su percepción del mundo externo. Recordemos que muchos de los otros personajes lo ven con otros ojos, y no pueden entender como él se ve tan mal. Pero es porque también conocemos y tenemos acceso a ese duro y despiadado espejo como se ve Jude a sí mismo. Y la novela logra que el lector se desespere y sufra con Jude, por sus demonios, por su imposibilidad de ser feliz y disfrutar de los placeres de la vida, y por los dramas que llegan cuando incluso se piensa que nada peor puede pasar.

Pero aquí me devolveré a un punto que acabo de mencionar, la imposibilidad de ser feliz y disfrutar los placeres de la vida. Porque precisamente una de las preguntas en la contraportada del libro se refiere a ¿qué tan importante es el sexo?, y en libro lo vemos sustentado, aunque no en una situación de libre albedrío, sino como causa de un trauma que impide disfrutar el acto sexual. Pero dentro de ese contexto hace una interesante reflexión sobre la importancia del sexo en una relación y en la misma vida. Y esta reflexión no sólo se hace sobre el sexo sino sobre la misma necesidad de tener una pareja, y cómo la misma sociedad castiga y atosiga a una persona que llegada a cierta edad se encuentra solo y sin pareja, sin hijos, sin sentar cabeza:

“Pero, ¿cómo se era adulto? ¿Estar en pareja era la única opción apropiada? Claro que una sola opción no era una opción.
¿Miles de años de desarrollo social y evolutivo, y esa es nuestra única posibilidad?

Además del desprestigio que otorga la soledad:

“A veces se pregunta si esa soledad también la experimentaría si no le hubieran abierto los ojos al hecho de que tiene que sentirse solo, de que hay algo extraño e inaceptable en la vida que lleva. Siempre hay gente preguntándole si echa de menos lo que nunca se le ha ocurrido desear, lo que nunca pensó que podría tener.”

Creo que en síntesis, es una novela de largo aliento, que si bien no es perfecta, posee grandes virtudes, que superar sus puntos negros. Aunque me parece que sobran varias páginas y lo hubiese hecho más corto, aún así, pienso que disfruté cada una de sus páginas, sentí tristeza, alegría, dolor, identificación, y totalmente involucrado con la narración y sus personajes. Y me parece increíble cuando una obra logra esa conexión con sus lectores, si buscan en las redes sociales verán como muchas personas, hombres y mujeres, y especialmente hombres, heterosexuales y homosexuales, que se han sentido identificado con la novela y sus personajes, han llegado a tomarse fotos con la portada, que muestra esa imagen de sufrimiento, que asemeja a Jude. También fotos visitando Lispenard Street, o incluso tatuarse nombre de capítulos del libro. Una comunidad, que ciertamente logró una gran conexión con el libro. No creo que me haga tatuajes, pero quizás si una foto (la comparto al final del post).  

Una vez conozcas a Jude, no podrá salirte de la cabeza, inicialmente atrapado por el misterio que genera, y luego aterrado y conmovido por su sufrimiento, su lucha y capacidad de resistir y superar. “Lo siento. Lo siento mucho”, son creo que las palabras que más re repiten en la novela, la mayoría de ellas por parte de Jude. Creo que criticar que un hombre sufra y tenga sentimientos, entraría a una categoría de machismo literario. Y hay algo en Jude que es tan cierto para las personas que han sufrido abusos, y lo que lo lleva a disculparse por todo, y es que nadie lo enseñó de pequeño a no sentir culpa. Y la autora nos muestra como desde muy pequeños aprendemos distintas habilidades sociales para poder convivir en sociedad. También me quedo con su bello retrato de la amistad, la amistad general, en especial la masculina, porque en un momento, Jude , que es el más jodido de sus amigos emocionalmente, se ve dándole consejos a sus amigos, lo que a la vez a él le permite darse cuenta que no es el único que sufre y libra batallas internas. Aunque estemos más jodidos que otros, siempre pensamos que nuestros problemas son los mayores, pero no todas las personas asimilan tan bien el dolor. Y Jude es una persona que a pesar de todo, aprendió a asimilar su dolor, no de una forma perfecta, pero la mejor que pudo encontrar para sobrevivir al trauma. Y en este mismo punto, señala la importancia de los amigos, de personas alrededor en quien apoyarnos mutuamente. Y aquí nuevamente hace énfasis en la ciudad de Nueva York, una ciudad sobre conseguir la autenticidad, algo real y amistades de valor es tan difícil, pero a la vez tan necesaria, donde los amigos se convierten en la familia. Y también como el mismo trabajo se convierte en un soporte o vía de escape para evadir el dolor, y para conseguir una identidad. Pero que sin dudas también debe verse apoyado por la amistad, como menciona Jude en un fragmento:

“La amistad a menudo desafiaba la lógica eludiendo a quienes lo merecían y asentándose en los bichos raros”.

En ese punto, sorprendido de como una persona como él se puede ver rodeada de personas tan buenas, pero con tantos problemas internos para poder aceptarlo. Pero también Jude nos recuerda, de que si no hubiese vivido lo que vivió, quizás no hubiese conocido a las personas que conoció, por eso, en cierta forma, Jude logra una tregua con la vida. Así que recomiendo leerla, con mensajes de advertencia, pero decirles que si logran entrar y dejarse llevar por la trama van a disfrutar y sufrir de una historia de dolor, amistad y amor. Como mencioné al inicio, la parte física y psicológica, nos involucramos de ambas formas, la habilidad narrativa, la introspección en el universo masculino, y las excelentes descripciones de acciones, de sentimientos, de emociones, de gestos, de miradas, de silencios. Sobre todo silencios. 

7/10


Comparto otros fragmentos, y al final la foto que mencioné:

“Sabía qué significaban las casas para Malcolm: eran una forma de autoafirmación, un modo de recordar que, pese a todas las incertidumbres de la vida, había algo que sabía manejar a la perfección, que siempre expresaría lo que no era capaz de verbalizar.
¿De qué tiene que preocuparse?, les preguntaba JB cuando venía Malcolm angustiado por algo. Pero Jude sabía la respuesta. Se preocupaba porque estar vivo significaba preocuparse, porque la vida era aterradora y una incógnita. Ni siquiera el dinero que Malcolm tenía podía inmunizarlo por completo. La vida le apremiaría y él tendría que tratar de responder, como los demás. Todos –Malcolm con sus casas, Willem con sus novias, JB con sus cuadros y él con sus cuchillas- buscaban consuelo en algo que solo les pertenecía a ellos, algo para ahuyentar la aterradora enormidad y la inverosimilitud del mundo, el impecable paso de los minutos, de las horas, de los días”. 

(Tan poca vida, de Hanya Yanagihara) 

»El axioma del conjunto vacío es el axioma del cero. Establece que debe existir el concepto de la nada, o lo que es lo mismo, que debe existir el concepto del cero: el valor cero, los elementos cero. Las matemáticas dan por hecho su existencia, pero ¿se ha demostrado? No. Sin embargo, debe existir.
»Y si nos ponemos filosóficos, como hoy, podemos afirmar que la vida en sí misma es el axioma del conjunto vacío. Empieza en cero y termina en cero. Sabemos que ambos estados existen, pero no seremos conscientes ni de una experiencia ni de la otra: son estados que constituyen una parte necesaria de la vida aun cuando no pueden ser experimentados como vida. Asumimos el concepto de la nada, pero no podemos demostrarlo. Sin embargo debe existir. De modo que prefiero pensar que Walter, lejos de morir, ha demostrado en sí mismo el axioma del conjunto vacío, ha verificado el concepto del cero. No se me ocurre qué podría haberle hecho más feliz. Una mente refinada quiere desenlaces elegantes, y la de Walter era de lo más refinada. De modo que le digo adiós deseando para él la respuesta al axioma que tanto amó.»

(Tan poca vida, de Hanya Yanagihara)



"Entonces piensa en el doctor Kashen. No en él, sino en la pregunta que le hizo al solicitar el puesto de asesor: «¿Cuál es su axioma preferido?» (la frase para ligar de los nerds, según CM). «El axioma de la igualdad», respondió Jude entonces, y Kashen asintió con aprobación. «Es muy bueno.»
El axioma de la igualdad afirma que x siempre es igual a x; parte de la premisa de que si tienes un objeto conceptual llamado x, siempre debe ser equivalente a sí mismo, hay una singularidad en él y está en posesión de algo tan irreducible que debemos dar por hecho que es absoluta e inalterablemente equivalente a sí mismo todo el tiempo, que su elementalidad no se puede alterar. Sin embargo, es imposible demostrarlo. «Siempre», «absolutos», «nunca»; estos son los términos que, como los números, componen el mundo de las matemáticas. No a todo el mundo le gusta el axioma de la igualdad —en una ocasión el doctor Li lo tachó de tímido y remilgado, un baile de abanicos en versión axioma—, pero Jude apreciaba cuán elusivo que era, cómo la belleza de la ecuación siempre se vería quebrantada por los intentos de demostrarla. Era la clase de axiomas que podía hacerte enloquecer o consumirte, que con facilidad podía absorber tu vida entera.
Sin embargo, ahora sabe hasta qué punto es cierto el axioma, porque él ha experimentado la demostración consigo mismo, con su propia vida. Ahora comprende que la persona que fue siempre será la persona que es. Tal vez haya cambiado el contexto, Sí, ahora vive en ese piso, tiene un trabajo bien remunerado que le gusta, tiene padres y amigos a los que quiere. Tal vez sea respetado y, en el juzgado, quizá incluso temido. Pero, en esencia, es la misma persona, una persona que inspira aversión, una persona que ha nacido para ser aborrecida. Y en ese microsegundo en el que se encuentra suspendido entre el éxtasis de volar y la expectativa del aterrizaje, que le consta que será terrible, sabe que x siempre será igual a x, con independencia de lo que haga, de los años que hayan transcurrido desde que dejó el monasterio y al hermano Luke, de todo el dinero que gane o del esfuerzo que haga por olvidar el pasado. Esto es lo último que piensa al caer sobre el hormigón y fracturarse el hombro. Por un instante el mundo le ha sido felizmente arrebatado: x = x, piensa, x = x, x = x."

(Tan poca vida, de Hanya Yanagihara)



Mi foto con el libro: 


Alejandro Salgado Baldovino





Alejandro Salgado Baldovino (A.S.B)


jueves, 23 de noviembre de 2017

Señorita María: La falda de la montaña (Rubén Mendoza)

Rubén Mendoza



Una de las producciones colombianas, en este caso, documental, que se pudieron apreciar en la pasada edición del FICCI, fue el más reciente trabajo del excelente director colombiano Rubén Mendoza (La sociedad del semáforo, Memorias del calavero y Tierra en la lengua). Uno de los directores más queridos del FICCI, que ha visto y ha sido testigo de su desarrollo como cineasta. 

En esta ocasión, presentó un documental, ambientado en las montañas de Boavita, un pueblo campesino, conservador y católico, en el departamento de Boyacá, en donde vive la señorita María Luisa. Una mujer de 44 años, que aunque nació siendo un hombre, desde hace muchos años se viste y se siente como una mujer. 

Hace meses realicé una colaboración para la página y revista amiga, Cabeza de Gato, con esta misma reseña. La comparto ahora en mi blog, a propósito del estreno en salas de cine en Colombia. 




Crítica del documental Señorita María: La falda de la montaña


A María Luisa le tocó crecer en un ambiente muy fuerte y hostil, en un lugar apartado de las nuevas tendencias sociales de la civilización, que aún en la ciudad son tan difícilmente aceptadas. Por lo que, en el transcurso del metraje somos espectadores de sus fuertes y duros testimonios, que además de su condición, se encuentran con las difusas historias de sus orígenes. Siendo al parecer abandonada desde muy pequeña. Pero lo realmente desconcertante al ver y escuchar sus testimonios, es la inocencia, la pureza, la nostalgia, la tristeza, pero a la vez humor con la que ella misma la cuenta. Lo bello y lo puro, contrastado continuamente con lo feo y oscuro de la naturaleza humana. 



Crítica del documental Señorita María: La falda de la montaña


La señorita María, no es apática a las tradiciones, trabaja en el campo, y como única amiga tiene a una vecina mayor, que la ha acogido, le habla, y le ha aceptado como es. Este hecho contrasta con una de las entrevistas a la vecina, donde esta confiesa que le habla y son amigas porque le da lástima. Parece que incluso en la única persona donde deposita su afecto, aún encuentra algo de resistencia. Pero lo importante de la señorita María Luisa, es que se aferra a lo positivo, a su vecina, a los animales y al entorno del campo, que le dan la fuerza y las energías para persistir y salir adelante cada día… y levantarse cada mañana. También es muy devota a la virgen María, y como a veces la religión tiene una función sanadora, le ayuda también a sentirse escuchada, querida y aceptada… así sea en sus oraciones, a pesar de las duras miradas de las otras personas del pueblo.



Crítica del documental Señorita María: La falda de la montaña


Se nota realmente la intimidad y el compromiso que Rubén logró con este bello personaje, lo cual se notó en su presentación oficial en el FICCI con todo en el elenco en el Teatro Adolfo Mejía, cuando al terminar el documental, Rubén, la Señorita María y todo el equipo subieron al escenario, y recibieron una gran ovación de duró varios minutos. Y la Señorita María sorprendida miraba a todo el público, desde la platea hasta los altos palcos que le aplaudían y le manifestaban su afecto. Fue uno de los momentos más hermosos de todo el FICCI. Y sin dudas, de las mejores producciones presentadas. 



Crítica del documental Señorita María: La falda de la montaña



Gracias Rubén, por seguir compartiendo tus películas con nosotros. Un hermoso y excelente documental, realizado con mucho amor y precisión. Aunque tiene una estructura clásica dentro del género documental, con el uso de entrevistas, Rubén intercala las palabras con bellas imágenes cotidianas de la vida del personaje que tienen un significado especial. Así como escenas independientes muy bellas y bien logradas, que demuestran el gran acercamiento que tuvo con la señorita María. Y sobre todo por rescatar este bello y particular personaje, presentado con respeto, honestidad, amor, calidez, y sin innecesarios maniqueísmos, tan usuales en estos casos. Me gustó mucho, y Mendoza sigue demostrando que es de los directores locales con más talento. Una de las producciones imperdibles de este año. 


Trailer de Señorita María: La falda de la montaña